Veintidós por el precio de uno, diario de un proyecto internacional
| febrero 26, 2009 | Posted by laura under Personal |
Recientemente me han hablado sobre el apasionante mundo de los proyectos internacionales y toda la gestión que conlleva.Son datos curiosos los que resumo en esta rápida actualización, según lo presentado por un representante de una consultoría que participa en estos tipos de proyectos.
Resalta unos cuantos puntos necesarios a tener en cuenta si alguna vez nos plantemos esta posibilidad. De todo lo que explicó -batallitas incluídas y pro-Microsoft, of course- me quedo con las características que debe tener un director que gestiona este tipo de proyectos y sobre el equipo que los lleva a cabo.
El director de proyectos ha de ser una persona flexible en muchos sentidos: horarios, viajes, culturas, maneras de trabajar… y añado yo, aunque me valga de mi ignorancia y no fuera comentado en dicha exposición, se debe considerar flexible en tecnología. Debe ser capaz de llevar a cabo cualquier tipo de función de la cadena de valor de la empresa, entre otras cosas, saber hablar tanto sobre el análisis funcional como desempeñar la función de consultor si fuera necesario (todo esto, evidentemente, para abaratar costes: es más fácil, si no puede evitarse un viaje para ver al cliente, enviar a una sola persona que se desenvuelva bien en cualquier ámbito que enviar a cuatro personas para que lo apoyen). Y destaco que su figura debe encargarse del “bienestar” de sus trabajadores, ya sean equipos de la misma empresa o equipos de empresas subcontractadas para un proyecto específico. Y quiero remarcar, mediante un ejemplo, una expresión que se empleó en dicha presentación:
Un consultor puede ganar unos 70 euros/hora en España. En Londres, un trabajador de la misma categoria puede llegar a cobrar 3 veces más, pongamos unos 210 euros/hora. Un profesional de las mismas características en la Indía nos cuesta entre 8 y 13 euros la hora. ¿Está claro no?
Las empresas, y no solo de este tipo, están empezando a delegar un trabajo específico a equipos de profesionales extranjeros -Indía o Argentina, entre muchos otros- donde la mano de obra es mucho más barata para reducir costes. Evidentemente, por el precio con el que pagan un consultor en Londres pueden tener un equipo 20 personas en la India. Eso sí, aseguraros antes de caer en esta tentación del nivel tecnológico del equipo y de su capacidad para entender la metodología que utilizáis por norma, porque si no esos costes pueden multiplicarse rápidamente. Aún así, ¿seréis capaces de motivarlos realmente?… que la suerte os acompañe.
Saludos desde el zulo, pingüinos y manzanitas world!
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